Tribunal de Ética y Disciplina
NORMAS DE ETICA PARA LOS CORREDORES INMOBILIARIOS


NORMAS DE ETICA PARA LOS CORREDORES INMOBILIARIOS

I. DEBERES PARA CON LA SOCIEDAD EN GENERAL.

 

1)     Procurar el éxito respetando los principios de moralidad y justicia inherentes a su profesión.

 

2)     Dar ejemplo de corrección en el ejercicio de la actividad profesional.

 

3)     Mantener dignidad y decoro personal, público y privado.

 

4)     No subordinar la actividad profesional a móviles inferiores, como por ejemplo, el meramente lucrativo.

 

5)     Mantener una actividad respetuosa e independiente frente a los miembros de los poderes públicos, aportando simultáneamente la experiencia personal que contri­buya al hallazgo de soluciones a los problemas relacionados con la vivienda.

 

6)     Mantener ecuanimidad en el desarrollo de su actividad, sin efectuar discriminacio­nes religiosas, raciales o políticas.

 

7)     Ajustar estrictamente a la verdad toda manifestación publicitaria.

 

8)     Poseer la idoneidad necesaria para el ejercicio de la actividad, contando con la debida capacitación legal, comercial y específica de la profesión.

 

II. DEBERES PARA CON LOS COLEGAS

 

1)     No desacreditar ni censurar la acción de los colegas, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo II.4).

 

2)     Competir lealmente, obteniendo y manteniendo la clientela en base a procedimien­tos decorosos, evitando propaganda y participaciones incompatibles con la dignidad profesional.

 

3)     No intervenir en asunto confiado a otro colega sin causa justificada, sin previo aviso al mismo y sin dejar a salvo sus derechos. No tratar directamente con ningún interesado en cuya representación actúe un colega, sino con éste.

 

4)     Denunciar las violaciones de las normas que rigen la profesión al Colegio de Corredores Públicos como medio de salvaguardar el prestigio de la misma.

 

5)     Respetar las ideas publicitarias de sus colegas, alentando otras nuevas sin recurrir a la imitación.

 

 

6)     Mantener la mayor cordialidad en el trato con los colegas suministrándoles cuanta información pueda serles útil.

 

7)     No incurrir en competencia desleal.

 

III. DEBERES PARA CON LOS CLIENTES

 

1)     Defender los intereses que le son confiados con toda lealtad y buena fe, dedicando a ellos todas sus energías y conocimiento.

 

2)     Guardar celosamente el secreto profesional, salvo cuando las necesidades, de la defensa personal del corredor frente al cliente lo exijan.

 

3)     Dar información ajustada a la realidad sobre todo material en venta, haciendo conocer al cliente desde el principio los conflictos que pudieran plantearse.

 

4)     Asesorar correcta e imparcialmente al cliente sin esperar por ello retribución alguna.

 

5)     Evitar los gastos excesivos e injustificados, limitándolos a lo necesario para no perjudicar el éxito de su cometido.

 

6)     Tener conciencia de la responsabilidad profesional que le incumbe y responder por los daños que su conducta pudiere ocasionar.

 

7)     Percibir los honorarios pactados, con prescindencia del mayor precio obtenido, salvo justa causa de gratitud.

 

8)     Los fondos o valores del cliente o colega que, por cualquier motivo, sean percibidos por el corredor, deben ser inmediatamente entregados a aquellos o aplicados al objeto indicado por los mismos.

 

IV. DIGNIDAD EN LA VIDA PRIVADA

 

1)     En su vida privada debe eludir cuanto pueda afectar su independencia económica, comprometer su decoro o disminuir,  aunque sea en mínima medida, la consideración pública que debe merecer.

 

2)     Debe abstenerse de evacuar consultas, o conversaciones en lugares públicos, sobre temas inherentes a su cometido.

 

3)     En suma, tratar de conducirse con el máximo rigor moral para asegurarse la mayor estimación pública.

 

V. RESPETO A LA LEY

 

1)     Es deber primordial respetar y hacer respetar la ley y guardar el debido respeto a las autoridades públicas.

 

2)     Cumplir estrictamente las disposiciones fiscales que gravan la profesión.

 

VI. EJERCICIO PROFESIONAL DEL CORRETAJE INMOBILIARIO

 

1)     No permitir el uso de su nombre o crédito profesional para facilitar, hacer pasible o encubrir el ejercicio de la profesión por quienes no estén legalmente habilitados para hacerlo.

 

2)     Responsabilizarse de los errores y omisiones que de sus actos surjan y de los daños que, con motivo de ello, su cliente sufriera.

 

VII. APLICACIÓN E INTERPRETACIÓN

 

1)     Es deber del Corredor prestar su concurso personal para el mejor éxito de los fines del Colegio.

 

2)     Los encargos y comisiones que se le confíen deben ser aceptados y cumplidos, excusándose sólo cuando pueda invocar causa justificada.

 

3)     Las normas de Etica que se establecen no importan la negación de otras no expresadas y que puedan resultar del ejercicio profesional consciente y digno.

 

4)     No debe entenderse que permitan todo cuanto no prohíban expresamente, porque son tan solo directivas generales, impartidas para los corredores que deseen sinceramente evitar errores de conducta o faltas contra la moral profesional.

 

5)     Parten de la base de que exista en el corredor una firme conciencia moral, sin la cual ellas carecerían de sentido y eficacia.

 

6)     Las normas de Ética se aplican a todo el ejercicio de la profesión de corredor.

 

7)     Los profesionales inscriptos en el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza quedan obligados a su fiel cumplimiento.